La noche de los libros

El viernes 22 de abril celebramos La noche de los libros en la librería HG con el siguiente programa:

19.30—20.30 h

Recital de poesía Al norte del porvenir

Participan el poeta Alberto Cubero y los poetas e integrantes del taller Al norte del porvenir que se imparte en la librería HG.La noche de los libros en HG

 

20.30—21.30 h

Mesa redonda El oficio de la escritura coordinada por el escritor y periodista Víctor Claudín.

Y de fín de fiesta tenenmos unas baladas rockeras a cargo de Perversiones Musik Band

Texto que leyó Federico de Haro, componente del taller de escritura.

Extracto de un Diario
Federico A. de Haro

22 de febrero
En un pueblecito cerca de la frontera franco-española, hoy hace 77 años, muere triste, enfermo y derrotado el mejor poeta de España. Casi desnudo, como los hijos de la mar.
Estoy en la Plaza Mayor de Segovia. En la luz especial de esta Plaza al atardecer, con un cielo azul intenso que oscurece con su fuerza la piedra anaranjada de la catedral, las casas rosas, amarillas, pardas, de este lugar tan singular por tantas cosas. En la terraza del antiguo Marfil, casi en la puerta del teatro Juan Bravo, la figura en bronce de Don Antonio Machado intenta compensar al poeta de tanto agravio sufrido en su España. Segovia formó parte de esa media España que le heló el corazón y lo desterró de sus calles, de sus casas, de los libros de texto, de las antologías, del aire.

Fede

Federico A. de Haro

La ciudad se avergonzó durante muchos años del poeta, hoy cree pagarle con una estatua, unos versos grabados en los puentes, alguna placa conmemorativa, indicaciones de la pensión de doña Luisa y poco más.
Los turistas se acercan a la estatua, echan su brazo sobre el hombro del poeta, se hacen una foto y luego miran el suelo y con dificultad leen: Antonio Machado y se encogen de hombros.
Al poeta de la sencillez le habría gustado otro reconocimiento. Veo en el aire de la vieja plaza castellana, en el balcón del ayuntamiento, su imagen anunciando la buena nueva del 14 de Abril, por fin España iba a salir de la tutela de reyes fantoches y abrir el camino del pueblo a la República, y a la esperanza.
Estoy sentado en la terraza del café y pienso en esta ciudad de contrastes donde tantas contradicciones se han producido. Donde el odio y el amor se unen, la esperanza y la desesperación, la soledad y el amor, la felicidad y la tristeza, la poesía y la guerra.
Anochece, las sombras facilitan los recuerdos, la vieja juguetería de la esquina, el escaparate con los adornos de navidad, la nieve, el silencio. Las campanadas del Ayuntamiento me transportan, me dejo envolver por la nostalgia. Nunca pensé que una ciudad pudiera ser amada con tanta intensidad.
Y pienso y sueño, y prisionero de la melancolía le doy las gracias por sus versos.

 

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